Columnas de opinión

Consulte las columnas de opinión de la superintendente, Natasha Avendaño García, publicados en medios de comunicación de Colombia.



  • Una historia para no repetir
    Una historia para no repetir

    15 de Abril de 2021
    Lo sucedido con Electricaribe es una historia que, por ningún motivo, puede volverse a repetir: cerca de una década de deterioro acumulado de la infraestructura eléctrica dio lugar a una situación tan delicada que casi produce un apagón en los siete departamentos de la costa caribe.   El pasado 24 de marzo emitimos orden de liquidación de Electricaribe pues ya están dadas las condiciones que permitieron finalizar la etapa de administración temporal de la empresa. El plazo para liquidarla es de 24 meses y Ángela Patricia Rojas, quien se venía desempeñando como agente especial, es ahora la agente liquidadora, responsable de llevar a cabo esta tarea. En aproximadamente dos años Electricaribe pasará a la historia y será solo un mal recuerdo para los habitantes de la costa caribe. Para llegar hasta su liquidación pusimos en marcha un plan que nos permitió encontrar una salida al problema. En el 2018 presentamos un esquema de solución estructural para la situación del servicio de energía en la región caribe. Dicho programa tenía dos grandes objetivos: el primero, garantizar la prestación del servicio de energía para más de 10 millones personas de la región; y el segundo, adjudicar la operación del servicio a nuevos operadores-inversionistas con las capacidades técnicas y financieras para hacerse cargo del mercado. Durante todo el proceso de intervención, Electricaribe recibió apoyo financiero del Fondo Empresarial de la Superservicios por aproximadamente $6.1 billones de pesos para garantizar la prestación del servicio de energía. El Gobierno Nacional para evitar que el servicio continuara deteriorándose decidió poner a disposición de la empresa $860 mil millones, y fue gracias a estas inversiones que logramos disminuir la duración y la frecuencia de las interrupciones del servicio en 2019 y 2020. En cuanto al segundo objetivo, redefinimos por completo la estrategia. La Nación asumió el pasivo pensional de Electricaribe, salvaguardando los derechos de más de 3.000 pensionados y haciendo más atractiva la empresa para los futuros inversionistas. También, se segmentó el mercado en dos nuevas áreas de prestación, y finalmente se adjudicó a dos nuevos operadores: Afinia y Air-e. Dichas empresas están prestando el servicio desde el 1 de octubre del año pasado. Desde que presentamos el esquema de solución empresarial hasta hoy, empleamos más de dos años de trabajo responsable, con un equipo integral que nos permitió tomar las decisiones acertadas, en cabeza del presidente Iván Duque y con el apoyo del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Planeación Nacional y el Ministerio de Minas y Energía. De hecho, además de toda la situación interna, Colombia afrontó una demanda interpuesta por Naturgy (antes conocida como Gas Natural Fenosa), por la intervención de la empresa. El pasado mes de marzo el tribunal de arbitramiento de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, falló a favor del Estado Colombiano. Un logro importantísimo del país y que demuestra que las decisiones que se tomaron fueron acertadas. Quien no conoce su historia, está condenado a repetirla; la situación de Electricaribe puso en riesgo la dignidad, la calidad de vida de la gente y la competitividad de la región Caribe que por cierto es la de mayor crecimiento en el país. La lección debe aprenderse. Desde la Superservicios seguimos concentrado esfuerzos y tecnología para fortalecer el monitoreo preventivo, mapeando alertas tempranas que nos permitirán emprender acciones a tiempo y escuchando a los usuarios para proteger sus derechos y promover sus deberes. Por eso, tanto Air-e como Afinia firmaron con la Superservicios un programa de gestión acordado de largo plazo, que contiene 8 pilares relacionados con la prestación y la gestión de las empresas que nos permitirá verificar la mejora continua del servicio en los años venideros. La historia no se repetirá. Publicada en EL HERALDO



  • Una nueva energía
    Una nueva energía

    4 de Noviembre de 2020
    Hoy se cumple un mes desde la entrada en operación de las nuevas empresas que prestan el servicio de energía para la Costa Caribe y que pusieron fin al mayor dolor de cabeza de la región: Electricaribe. Las mejoras en la calidad del servicio se verán de forma progresiva ya que el deterioro de la infraestructura eléctrica es profundo, pero gracias a las cuantiosas inversiones que los operados se han comprometido a realizar, la costa caribe tendrá una nueva energía.   El proceso no fue fácil, la intervención de Electricaribe, garantizando la prestación del servicio duró en total cuatro años. En noviembre de 2018 presentamos un paquete de medidas, para implementar una solución estructural con dos grandes objetivos: i) garantizar la prestación del servicio para los más de 10 millones de habitantes de la región, y ii) lograr adjudicar la operación del servicio a uno o dos nuevos operadores inversionistas. Este fue un paquete de medidas distinto y pensado a largo plazo, sabríamos que tomaría un poco de tiempo, pero estábamos convencidos de que sería una solución segura. Para cumplir con estos objetivos, prestamos apoyo financiero a Electricaribe con más $860.000 millones para inversiones en infraestructura, nuevos circuitos, transformadores, entre otros. Así, durante el periodo de intervención, logramos disminuir la duración y la frecuencia de las interrupciones del servicio en 2019. A principios de este año, justo antes del aislamiento, se realizaron las subastas y fue así como Caribe Mar fue adjudicado a EPM y Caribe Sol al Consorcio Energía de la Costa; hoy Afinia y Air-e, respectivamente. Dichas empresas tienen el compromiso de realizar billonarias inversiones dentro de los próximos cinco años para la mejora progresiva del servicio de energía en la región. Desde la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarias haremos seguimiento estricto de estos y otros compromisos a través de un programa de gestión ambicioso y de largo plazo nunca antes diseñado en nuestra entidad. Los acuerdos de gestión tienen ocho objetivos clave: calidad en el servicio de distribución local, confiabilidad en el sistema de transmisión regional, calidad en la potencia de los activos eléctricos en los niveles de tensión, gestión de pérdidas, riesgo eléctrico reduciendo los números de accidentes técnicos, atención al usuario, responsabilidad empresarial y normalización en la gestión de pérdidas y de cartera. Lo ocurrido con Electricaribe nunca más debe volver a suceder en el país. El deterioro de la empresa en aquel entonces estuvo a punto de llevar a un apagón de la costa caribe. Hoy, en plena era digital, hacemos grandes esfuerzos por inyectar toda la tecnología posible a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios de modo que nos permita mejorar nuestro monitoreo preventivo y encender alertas cuanto antes. De hecho, nos encontramos estructurando un proyecto de fortalecimiento de nuestra entidad que nos de los dientes necesarios para actuar con mayor eficacia y así proteger los derechos de los colombianos. A este Gobierno le tomó dos años resolver la situación de Electricaribe. Fue una promesa del presidente Duque en campaña que ha cumplido. Ahora solo nos falta hacer un último esfuerzo, de unos cuantos meses, para ver la nueva energía caribe. Publicada en EL HERALDO



  • Una nueva historia con Afinia y Air-e
    Una nueva historia con Afinia y Air-e

    13 de Octubre de 2020
    Resolver la crisis del servicio de energía en el Caribe fue una de las propuestas de campaña del presidente Duque, que hoy se concreta. Cuatro años de un proceso de intervención de Electricaribe y cerca de una década de deterioro acumulado de la infraestructura eléctrica se acabaron para la región Caribe. Por fin hay un punto final en esta historia que por años hizo compleja la situación de los habitantes de la Costa y afectó la competitividad de la región con más potencial de crecimiento en el país. A partir del 1 de octubre, Afinia y Air-E empezaron a prestar el servicio de energía, reescribiendo la historia en beneficio de los usuarios en 7 departamentos. Resolver la crisis en la operación del servicio de energía en el Caribe fue una de las propuestas de campaña del presidente Duque, que hoy se concreta. En noviembre de 2018 presentamos un paquete de medidas para implementar una solución estructural con dos grandes objetivos: i) garantizar la prestación del servicio para los más de 10 millones de habitantes de la región, y ii) lograr adjudicar la operación del servicio a uno o dos nuevos operadores inversionistas. Para cumplir el primer objetivo prestamos apoyo financiero a Electricaribe durante todo el periodo de intervención para garantizar la operación con más de $860 mil millones de pesos para el primer año de inversiones en infraestructura de redes, subestaciones, nuevos circuitos, transformadores, entre otros. Gracias a estas inversiones logramos disminuir la duración y la frecuencia de las interrupciones del servicio en 2019. En cuanto al segundo objetivo, redefinimos por completo la estrategia. En primer lugar, la Nación asumió el pasivo pensional de Electricaribe, beneficiando a más de 3.000 pensionados y haciendo más atractiva la empresa para los futuros inversionistas. En segundo lugar, segmentamos el mercado en dos nuevas áreas de prestación: Caribe Sol conformada por Atlántico, La Guajira y Magdalena; y Caribe Mar, por Bolívar, Sucre, Córdoba y Cesar. El 20 de marzo se llevaron a cabo las subastas y exitosamente se adjudicaron los dos mercados: Caribe Mar a EPM y Caribe Sol al Consorcio Energía de la Costa; hoy Afinia y Air-e, respectivamente. Dichas empresas tienen el compromiso de realizar cuantiosas inversiones dentro de los próximos cinco años para la mejora progresiva del servicio de energía en la región. Desde la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarias haremos seguimiento estricto de estos y otros compromisos a través de programas de gestión de largo plazo. Este programa de gestión es el más ambicioso y completo que la Superintendencia ha diseñado en toda su historia y busca acompañar y hacer seguimiento permanente para que la solución se traduzca en el mediano plazo en mejoras en el servicio y en mejor atención a los usuarios. Desde que presentamos el esquema de solución empresarial hasta hoy, empleamos dos años, años de un trabajo responsable, con un equipo de expertos y conocedores que nos permitió tomas las decisiones adecuadas para no fallar. Hoy por fin cerramos este capítulo. De ahora en adelante se empieza a escribir una nueva historia con Afinia y Air-e, una historia que, por ningún motivo, puede volver a presentarse con ninguna empresa prestadora de servicios públicos en el país. Hoy, le cumplimos al país. Publicada en EL HERALDO



  • Cuenta regresiva
    Cuenta regresiva

    13 de Febrero de 2020
    Desde el 2016, cuando se intervino Electricaribe, han pasado tres largos años; pero hoy podemos decir que empezó la cuenta regresiva para que la difícil situación llegue a su fin. El 28 de febrero esperamos darles a los colombianos, en especial a los habitantes de la costa Caribe, la buena noticia de la adjudicación de la o las empresas que se encargarán de la operación del servicio de energía en los siete departamentos de esta región. Una de las primeras decisiones que tomó el presidente Iván Duque tan pronto asumió su mandato fue la de presentar un nuevo paquete de medidas que solucionaran definitivamente los problemas en la prestación del servicio a cargo de Electricaribe. Este nuevo proceso contempló estrategias que hicieran más atractiva la empresa para los inversionistas, y garantizar que quienes lleguen a operar los activos de distribución y comercialización de esa empresa tengan los recursos necesarios para lo más importante: hacer inversiones que mejoren las condiciones del servicio. El anterior proceso de búsqueda de un nuevo operador, que concluyó sin éxito, contemplaba incluir todos los pasivos de la empresa, es decir, que quien asumiera la operación debía contar en su presupuesto con más de 7 billones de pesos para el pago de estos pasivos, antes de meterse la mano al bolsillo para hacer cualquier tipo de inversión,. Al no prosperar esa iniciativa, y luego de obtener la habilitación en la ley del Plan Nacional de Desarrollo, se decidió implementar un  nuevo proceso en el que la nación asumiera el pasivo pensional y las deudas postoma de la compañía, relajando la caja y la carga financiera de la o las nuevas empresas que reemplazarían  a Electricaribe. Otra de las decisiones tomadas se relaciona con la estructura de la empresa. Después de tres meses de estudios técnicos, financieros y operativos se concluyó que lo recomendable era dividir el mercado de energía de la región con el fin de  hacer más manejable la gestión. Analizamos cuatro alternativas y llegamos a la decisión de segmentar el mercado en dos: Caribe Mar (Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre) y Caribe Sol (Atlántico, La Guajira y Magdalena). De esta manera buscamos atraer inversionistas que estén en capacidad de asumir la operación de Electricaribe, de ejecutar un plan de inversiones serio para mejorar la infraestructura, controlar perdidas; y de asegurar una gestión eficiente;  porque lo que sucedió con Electricaribe nunca más debe volver a suceder con ninguna otra empresa de servicios públicos en el  país. Sabemos que han sido tres años de mucha paciencia y aguante, sobre todo para los habitantes  de la costa Caribe. Hemos hecho todos los esfuerzos humanamente posibles para adelantar un proceso técnico, operativo y financieramente responsable que ofrezca una solución sostenible en el tiempo. El próximo 28 de febrero esperamos adjudicar la nueva operación. La cuenta regresiva empezó para la llegada de uno o dos nuevos operadores que le devuelvan la confianza  a los caribeños, porque sabemos y entendemos que, si funcionan los servicios públicos, funciona el país. Publicada en EL HERALDO



  • ¿Cómo cambió la prestación de los servicios públicos en Colombia después de 1994?
    ¿Cómo cambió la prestación de los servicios públicos en Colombia después de 1994?

    8 de Diciembre de 2019
    Si funcionan los servicios públicos, funciona el país: esa es la premisa que repetimos a diario en el equipo de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. Esa frase es el motor que nos recuerda que tenemos una responsabilidad gigante en nuestras manos y nuestra labor.   Empecemos haciendo una reflexión: sin energía y agua, ¿cómo funciona correctamente un hospital? ¿Cómo realizar un procedimiento de emergencia sin la correcta prestación de estos servicios? Sin energía, ¿cómo funciona una escuela? ¿Cómo nos conectamos al mundo a través de internet? Sin gas, ¿cómo se cocinan los alimentos de la mayoría de las familias colombianas? Sin servicios públicos, ¿cómo funciona un país? Al cumplirse 25 años de la Ley 142 de 1994 vale la pena hacerle un pequeño tributo, porque fue esta normativa la que revolucionó por completo el mercado del sector de los servicios públicos domiciliarios: permitió pasar del monopolio de los servicios públicos a cargo del Estado a un escenario de libre competencia, con nuevos actores que se integraron al modelo, mejorando la prestación del servicio e impulsando el crecimiento económico del país. Hoy, la Superintendencia tiene más de 3.600 actores vigilados, de los cuales 75 por ciento son pequeños prestadores. Esta ley no solo fue la que le dio vida a la Superintendencia para su labor de inspección, vigilancia y control, también le otorgó a la entidad la administración del Sistema Único de Información (SUI); este, en su momento, fue un avance importantísimo para contar con información centralizada, hacer seguimiento y mejorar la prestación del servicio, que está constantemente en evolución tecnológica. Pero quizá el aporte más grande proviene de su espíritu de protección al ciudadano y usuario. La ley entiende perfectamente que el objetivo del Estado es estar al servicio de la gente, acercándose a ella y tendiendo puentes para escucharla y solucionar sus problemas; estar al lado de sus ciudadanos e impulsar el crecimiento de sus empresas. Según el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018, del Dane, el 96,3 por ciento de los colombianos cuenta con energía eléctrica, el 86,4 por ciento con acueducto, el 76,6 por ciento con alcantarillado, el 68,8 por ciento con gas natural y el 81,6 por ciento con servicio de aseo. Estamos muy lejos de lo que éramos hace 25 años: hoy somos un país mucho mejor. A lo largo de ese cuarto de siglo nos hemos transformado y hemos evolucionado. Hoy Colombia es uno de los pocos países que crecerá económicamente en la región y estamos orgullosos de saber que, desde nuestra labor, sostenemos la base del funcionamiento social. Sin lugar a dudas, la Ley 142 de 1994 es una de las que más estabilidad y resultados ha tenido desde la Constitución Política de 1991. Sin embargo, no podemos desconocer que, durante este mismo lapso, tanto el mercado, la jurisprudencia de los servicios públicos, la tecnología, el consumidor y el mundo entero han cambiado aceleradamente. Por eso llegó el momento, una vez más, de evolucionar el régimen de los servicios públicos para reestructurar y fortalecer la gestión de la Superservicios. Es hora de pensar en un proyecto que fortalezca el sector desde la entidad, que amplíe las facultades preventivas, vigorice el Fondo Empresarial de la Superservicios y adopte como legislación permanente el incremento de las sanciones. Así mismo, es importante incrementar la facultad sancionatoria de la Superintendencia, algo que introdujo la ley del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, y asimilar el concepto de la vigilancia integral; además de robustecer la lucha de los prestadores y la Superservicios contra el fraude en servicios públicos domiciliarios. Así contaremos con más herramientas modernas, de cara al momento que vivimos. Sí, aún tenemos muchos retos de cobertura y en materia de sostenibilidad ambiental, pero las leyes también tienen etapas: la 142 se hizo adulta y es hora de que asuma los cambios que trae consigo esta responsabilidad. El mundo cambió, y la Superintendencia también debe hacerlo, porque entre mejor funcionen los servicios públicos, mejor funcionará el país. Natasha Avendaño García Superintendente de Servicios Públicos y Domiciliarios Publicada en contenidos editoriales REVISTA SEMANA 



  • Diciendo y haciendo
    Diciendo y haciendo

    21 de Septiembre de 2019
    Hay que entender que los servicios públicos son necesidades esenciales para todos. Son la base indispensable para el funcionamiento social, están ligados a la dignidad de la gente y les permite lo básico para el desarrollo personal. De la misma manera ocurre con las empresas, la buena prestación de los servicios públicos es el punto de partida para la productividad y competitividad del sector privado. ¿Cómo se alimenta una familia si en su casa no hay agua? ¿Cómo funcionaría un hospital sin energía? ¿Cuántos niños se enfermarían si no se recolectaran las basuras a diario? ¿Cómo una empresa podría fabricar sus productos sin energía?   Por esa razón, cuando el presidente Iván Duque nos confió la responsabilidad de vigilar e inspeccionar la prestación de los servicios públicos en el país, nos pusimos como objetivo principal servirles a los colombianos, estar a su entera disposición para defenderlos y garantizar la calidad de vida de la gente. Si los servicios públicos funcionan, el país funciona. Nuestra visión a 2022 es la de aportar a la sostenibilidad y transformación de los servicios públicos con técnicas de vanguardia, siendo soporte para su planeación, regulación, desarrollo y haciendo de la gente su eje central. Nos estamos robusteciendo como entidad, para ser mucho más potentes y desarrollar una mejor labor. Implementamos una nueva hoja de ruta que se convertirá en otra etapa de esta entidad y que ya ha dado resultados. Sobre todo, frente a la situación de las empresas intervenidas, que son empresas en “cuidados intensivos”, a las que les estamos dando herramientas y tomando las medidas necesarias para que salgan adelante en beneficio de todos los ciudadanos. Por ejemplo, en tan solo 12 meses de gestión de este gobierno hemos logrado avanzar sustancialmente en la solución definitiva de la situación de Electricaribe mediante la búsqueda de uno o dos inversionistas-operadores para prestar el servicio de energía para los habitantes de los 7 departamentos de la costa caribe. En este momento el proceso está en el periodo de debida diligencia, presentaciones de gerencia y visitas de sitio por parte de las 6 empresas precalificadas. A final de este año podremos darle a la costa caribe colombiana la mejor noticia del final de esta década. También, después de 6 años de posesión sobre la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Yopal, y tras superarse los hechos que motivaron su intervención, tomamos la decisión de levantar la medida, adoptando un periodo de estabilización de la empresa y así garantizar las herramientas necesarias para consolidar, a largo plazo, su situación. Igualmente, publicamos los pliegos para solucionar la situación de EMCARTAGO, en Cartago, Valle del Cauca; y EICVIRO en Villa del Rosario, Norte de Santander. A la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios le estamos metiendo la ficha para que evolucione en una entidad súper potente, construyendo sobre el largo camino construido y capitalizando y fortaleciendo el mejor activo que tenemos, su gente. Si los servicios públicos funcionan y los ciudadanos se sienten satisfechos el país tendrá la base en la que puede desarrollar sus actividades diarias para seguir creciendo. Tenemos un compromiso firme para construir país desde nuestro sector y sobre todo para proteger a los colombianos porque como dice el dicho: “amores son acciones, no solo buenas intenciones”. Natasha Avendaño García Superintendente de Servicios Públicos y Domiciliarios.



  • El poder del agua
    El poder del agua

    2 de Agosto de 2019
    El agua es una herramienta poderosísima contra la pobreza: impulsa la seguridad alimentaria, permite la producción, el abastecimiento energético, el funcionamiento de la industria y el crecimiento económico.   El acceso a este recurso genera desarrollo de sectores primarios como la agricultura y la ganadería. Disminuye el riesgo de escases de alimentos y la malnutrición. Consumir agua potable reduce las tasas de mortalidad infantil y enfermedades relacionadas con higiene. Esto impulsa la equidad y permité el desarrollo de ciudadanos en iguales condiciones para el cierre de brecha. Sobre la calidad del agua y de acuerdo con la información reportada al Sistema de Información de la Vigilancia de Calidad de Agua para Consumo Humano, encontramos que entre 2014 y 2017 se incrementó en un 2,5% la población en cabecera urbana con acceso a agua segura para consumir. En días pasados, MinVivienda lanzó el programa Agua al Barrio, para a través de esquemas diferenciales de prestación de este servicio llegar a los barrios informales, municipios de difícil acceso o con altos índices de pobreza dónde no había sido posible la llegada del agua por medios convencionales. También, hemos avanzado en la labor de conservación. Según información reportada por los prestadores a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, los hogares de todos los estratos socioeconómicos han gastado 10% menos agua en los últimos cuatro años. Esto es una buena noticia: estamos siendo consientes y la empezamos a ahorrar. Desde el Gobierno Nacional estamos comprometidos para disminuir la problemática relacionada con las fuentes hidráulicas. Todos deben beneficiarse con los progresos que genera, ese el poder del agua.   Natasha Avendaño García - Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios Publicada en - Diario Occidente 



  • Reciclar: Una decisión inaplazable
    Reciclar: Una decisión inaplazable

    4 de Junio de 2019
    Se estima que para el año 2030 la clase media mundial aumentará considerablemente y la generación anual de residuos por persona será de 321Kg, lo que significaría 18,74 millones de toneladas de residuos generados en el país. Para poder almacenarlos, necesitaremos 130 estadios del tamaño del Pascual Guerrero al año. A los rellenos sanitarios en el país se les agota la vida útil, y la alternativa que tenemos para ampliar estos períodos es el reciclaje en el marco de una economía circular.     En el año 2018, 232 organizaciones de recicladores aprovecharon 767.137 toneladas de residuos en 25 departamentos, solo Bogotá participó con el 80% del material reportado. En cuanto a los tipos de material, el papel y cartón son los materiales que más fueron aprovechados representados en un 55% del total. Siguen los metales con alrededor del 30% y los plásticos con solo 8.8%, esta última cifra es una alerta más en la lucha por la conservación del medio ambiente. A pesar de las campañas que desde todos los sectores se han impulsado, todavía no sabemos cómo reciclar y no es un hábito. La cifra es asombrosa: El 78% de los hogares colombianos no separa en la fuente, es decir, no recicla. Por ejemplo, botar un envase de yogurt sucio (que se puede reciclar perfectamente si está limpio) a una caneca de reciclaje, contaminará lo que está adentro y disminuye el valor de todos los residuos que se encuentran allí depositados. No es solo separar sino separar bien. Existe toda una oportunidad de crecimiento económico alrededor del aprovechamiento de residuos sólidos. Miles de millones de pesos se entierran a diario en los rellenos sanitarios representados en residuos que son desaprovechados y que podrían ser reciclados, comercializados y transformados en materias primas para muchos sectores. Por eso desde la Superintendencia de Servicios Públicos impulsamos la economía circular que busca aprovechar los materiales que se encuentran en los residuos, a través de su re-introducción en la cadena productiva, para generar nuevos productos. Tomar lo que se creía un desecho, como materia prima para crear algo nuevo, reciclar. Pero aún nos falta. Esto no es un trabajo que recae solo sobre los recicladores y las empresas prestadoras del servicio de aseo, esto es un tema que de  todos. Por eso quiero hacer un llamado a la ciudadanía a que no aplace más la decisión de reciclar. Invito al sector privado a que se vincule aún más con incentivos como otorgar descuentos en futuras compras a quienes lleven objetos en desuso y que se puedan aprovechar en la cadena de producción de su negocio. Y a mis compañeros de Gobierno, les propongo buscar alternativas para asegurar una mejor gestión de los residuos en las entidades que dirigen, liderados por el interés superior del Estado de garantizar la sostenibilidad ambiental de nuestro país y soportados en los pilares de la Equidad, la Legalidad y el Emprendimiento.  Con pequeñas acciones podemos cambiar el curso de las cosas, reducir la cantidad de residuos que colapsan los rellenos, dinamizar la industria, aportar al crecimiento económico, al medio ambiente y dejar un mejor país a nuestros hijos. Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios



  • El gran mito de Electricaribe.
    El gran mito de Electricaribe.

    20 de Mayo de 2019
    Por muchos años se ha dicho que parte de la culpa de la situación de Electricaribe la tienen los habitantes de la costa caribe por una supuesta “cultura de no pago”. Durante años se repitió tanto esta afirmación que hasta la convirtieron en un mito con fuerza que afecta la reputación, la certidumbre económica de la zona e incluso impacta el clima de inversión. Las razones que llevaron a Electricaribe a su escenario actual son otras con más peso y no es precisamente el no pago, que es un cuento que hoy me parece apropiado desvirtuar con argumentos que hechos que hablan por si solos.   La costa caribe, es la región de mayor crecimiento y en general está bien rankeada en el pago de sus obligaciones. Para el cuarto trimestre de 2018. La industria regional registró un crecimiento de 4,5% siendo la cifra más alta en cuatro años. El sector financiero, otro que ha sido golpeado con el famoso mito, creció a la par en captaciones y colocaciones, el segundo con una buena dinámica de los créditos comerciales y de consumo. Las ventas reales de comercio minorista en Barranquilla tuvieron un aumentó de 4,4% y la matricula de vehículos nuevos lo hizo en 10,4%. Y en lo relacionado con servicios públicos, las otras empresas que los atienden tiene buenos indicadores de tasas de recaudo. Para servicios como acueducto y gas, que se prestan en la misma zona de influencia de Electricaribe, las tasas de recaudo generales son superiores al 96%. Si estos servicios arrojan cifras positivas, ¿por qué se le achaca la cultura de no pago únicamente al servicio de energía, el cual es igualmente esencial y necesario para la subsistencia de las familias y el funcionamiento de las empresas de la región? Porqué es principalmente un mito, que ha rondado para disculpar muchos otros aspectos que debilitaron a la empresa. No quiero decir que no hay casos de no pago, claro que hay excepciones. Pero más que el no pago, lo que más nos hace daño es la necesidad de hacernos los “vivos” que desemboca en ilegalidad y que azota a todas las regiones del país y es bien sabido se practica en todos los estratos socioeconómicos de la sociedad. No conectarse al medidor de energía no es cultura de no pago, es cultura de la ilegalidad. A Electricaribe lo que le hizo falta fue gestión. Gestión para invertir en control de pérdidas, aseguramiento y blindaje de redes, medición individual y gestión social para aplicar la dinámica de cobro necesaria en una región cuyo porcentaje de usuarios de estratos 1, 2 y 3 y Subnormalidad es mas alto que en el resto del país. La verdad es que los habitantes de la costa pagan sus facturas de energía. Desde la intervención de la empresa hasta hoy, y en la medida de lo posible, se ha garantizado el servicio en la región, teniendo en cuenta las dificultades financieras con las que la recibimos y que la hacen una empresa inviable para garantizar la prestación del servicio. Desde su intervención, Electricaribe ha tomado determinaciones correctas para mejorar la prestación del mismo, como fue, iniciar mientras avanza el proceso de búsqueda de él o los nuevos operadores inversionistas, y contando con los recursos puestos a disposición por parte del Gobierno Nacional este año, las inversiones en mejoramiento de infraestructura y expansión de las redes, lo que permitirá que no se sobrecarguen y pueda ofrecer una mejora en la calidad en el servicio. Así como avanzar en la gestión en control de perdidas, y en el aseguramiento y blindaje de la red y en medición individual e inteligente. La costa caribe es la región que más potencial de crecimiento tiene y que más resultados arroja. No se pueden volver a cometer los errores del pasado. Necesitamos compromiso y buena gerencia porque con los servicios públicos se garantiza el funcionamiento de la sociedad y de las empresas y de esto depende el crecimiento del país. Él o los nuevos operadores tendrán la misión de mejorar la calidad de vida de la gente, de asumir su rol con seriedad y de demostrar y derrumbar con su buena gestión el mito de que en la costa no se paga con responsabilidad.

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